En otoño, te damos trucos para que en invierno no se te hiele la piscina. El frío y las bajas temperaturas atacan a nuestra piscina y, deterioran los materiales (metal, madera, plástico, cerámica…) ¿Sabes que hacer para evitar el frío?

Tener la piscina helada supone un riesgo, aunque parezca divertido y saludable para el cuerpo. Los efectos del hielo, hace que la piscina sufra un riesgo grande.
- presión de hielo en las paredes
- elementos empotrados
- skimmers
- aspiraciones
- revestimiento..
El resultado, son grietas en el vaso de la piscina, por lo que supone una gran avería.
Pasos a seguir para evitar la congelación en la piscina
Lo más eficaz es instalar una lona, ya que si disponemos de ella se puede reducir la presión del agua congelada.
Otra opción, es emplear garrafas de plástico de cualquier tipo de producto (por ejemplo bidones de 25 litros, botellas de plástico, corcho…).
Con el bidón de agua, se llenaría de agua por la mitad para que parte del bidón quede dentro, ya que si está vacío quedará en la parte superior y no cumplirá su función. Una vez llenado los bidones, se atarán, cada dos metros, entre sí con una cuerda para que no se acumulen todo en el mismo lugar.
Posteriormente, se tapará con una lona y se conseguirá que los bidones amortigüen la presión ejercida por el hielo.
Tener un sistema de depuración funcionando, ayudara a que el agua no se congele, no es necesario que lo tengas 6-8 horas al día, solo con 1-2 horas al día sería suficiente para mantener tu piscina y poder aprovechar al máximo esta misma agua para la siguiente temporada de baño.
Si tienes cualquier duda no dudes en ponerte en contacto con nosotros, te ayudaremos en la mayor brevedad posible.



